El busto en nuestros días
Por Francisco Bucio
Cirujano Plástico Certificado

Cuando pensamos en el busto en la sociedad actual, inmediatamente pensamos en imágenes como Pamela Anderson, modelos de Victoria’s Secret o de algún calendario de Sports Ilustrated.

Sin embargo, tan increíble como parece, esta liberación del busto es tan reciente como a finales del siglo XX, gracias a los movimientos sociales, especialmente el feminista, durante el cual mujeres quemaron sus sostenes como símbolo de la libertad y propiedad de sus cuerpos.

De acuerdo con Marilyn Yalon en su libro “Historia del busto”, las mujeres finalmente han tenido la posesión de su busto desde la discusión  acerca del cáncer de mama, no solo lidiando con el sufrimiento de la muerte, la cual aparentemente está creciendo día con día, pero tomando parte en la decisión de tomar alguno de los diferentes tratamientos que existen. Esto incluye quimioterapia, mastectomía, grupos de terapia, terapias familiares, etc.

La percepción del busto ha sufrido una transformación radical a lo largo de nuestra historia. Actualmente, en la sociedad occidental, especialmente entre los hombres, es un símbolo sexual, un fetiche, así como para los latinoamericanos son los glúteos, el cuello para los japoneses o los pies pequeños para los chinos.

Su más antigua representación simbólica es de por lo menos 23,000 años atrás, con la Venus de Grimaldi, y la diosa Iris amamantando al joven Horus para la cultura egipcia, o la diosa griega Artemis adornada con 20 senos en el siglo II, Afrodita en el año IV antes de Cristo, sin excluir la creación de nuestra Vía Láctea a partir de la leche que la diosa griega Hera derramo cuando rechazo seguir amamantando a Hércules.

Y tal vez te preguntas: Que es el busto? Y a quién pertenece?

Al bebe que necesita ser amamantado? A los hombres para placer sexual? Al director de las películas de adultos? Al diseñador de ropa interior? Al Doctor para su diagnostico? A la iglesia para su censura? Al psicoanalista para sus teorías Freudianas? O al artista para su interpretación?

La respuesta para mi punto de vista es muy simple: le pertenece a la mujer.

A decir verdad, somos el producto de la sociedad en que vivimos. Las mujeres son constantemente bombardeadas con la televisión, revistas y la publicidad por nosotros los cirujanos plásticos.

Yo pienso que debe haber un balance. No debemos dejarnos llevar por lo que las tendencias de la moda nos indiquen, ni volver a la época en que las mujeres necesitaban aceptar lo que “Dios les dio”.

Por ejemplo, en el campo de la cirugía plástica, si una mujer decide modificar su busto (u otras partes de su cuerpo), primero debe hacer una auto evaluación que tiene como propósito tomar una decisión; es para satisfacer a tu pareja?, Para seguir la moda? Para sustituir una deficiencia emocional? O es por las razones correctas, como debe ser; una muy personal y bien pensada decisión que va a mejorar su apariencia y su autoestima, porque un busto más grande no solo evitara que su esposo vea a otras mujeres, o detener un divorcio inminente o sustituir a un amor perdido o atraer a uno nuevo. Lo que hará esto, es que estas mujeres  adquirirán una mayor autoestima irradiando seguridad y confianza y un estado general de felicidad con ellas mismas y los demás.

Los procedimientos alternativos modernos en la cirugía plástica son varios, el equipo médico ha mejorado, ahora los implantes están hechos de silicón de gel cohesivo que no se derramara si hay ruptura, las técnicas también han mejorado. Ahora utilizamos la técnica subfascial para el aumento de busto. Esta técnica consiste en colocar el implante bajo la fascia muscular (la parte blanca y dura del musculo); los beneficios de este procedimiento son que provee el mismo resultado estético que la técnica sub-muscular, con un borde suave, siendo anatómicamente correcto, es mas preciso y menos doloroso y no produce una deformación pectoral post-quirúrgica “dinámica”.

Otra técnica que ha ganado bastante aceptación es el aumento de busto por medio de la inyección de grasa. Sin embargo esta técnica está reservada especialmente para casos de reconstrucción como para rechazo de los implantes. Esta técnica no sustituye los implantes.

El tema del busto cambiara constantemente dependiendo de la evolución de nuestra cultura y civilización. Por el momento, debemos aprovechar esta oportunidad para las mujeres y dejar que ellas decidan en función de su cuerpo, la salud reproductiva, la mente y su propio busto.