Mentoplastía / Mentón

El mentón es un punto anatómico muy importante en el rostro, por estar ubicado en la línea media y ser la zona central inferior que señala el término de la cara. Proporciona además a ciertos tipos de cara rasgos de personalidad y de carácter. Defectos notorios del mentón resultan claramente evidentes. En otras ocasiones, se diagnostican deficiencias en el mentón con motivo de la consulta para corregir un defecto estético de la nariz.

La posición hacia atrás o falta de desarrollo, cuando es moderada puede corregirse colocando un injerto de silicona o cortando la punta de la mandíbula y modificando la posición de este segmento óseo. Cuando se hace junto a una cirugía de nariz, mejora el resultado global de la operación.

El mentón muy protuberante es otra condición que puede ser corregida. Ambos defectos, la falta o exceso de desarrollo en el mentón, puede estar asociados a una mala oclusión dental. Es decir a una mala relación entre la arcada dentaria superior con la arcada dentaria inferior.

Antes de la Cirugía

El cirujano plástico evaluará las condiciones locales y las posibles alteraciones de otros segmentos, como por ejemplo una mala mordida, una deformación de la nariz o deficiencias en los pómulos. Posiblemente pedirá una radiografía especial, llamada cefalometría, que permite evaluar exactamente los segmentos óseos y las relaciones entre ellos. Con estos antecedentes y las fotografías, conversará con el paciente sobre las alteraciones encontradas y las alternativas de tratamiento.

Sobre la Anestesia

Se utiliza anestesia local, combinada con una sedación. En tal caso, la persona estará consciente pero adormilada y la región a operar se encontrará completamente insensible.

La Cirugía…

La vía de abordaje de la cirugía dependerá de las características anatómicas de la persona y si este procedimiento está asociado a otra cirugía de la región. La incisión puede ser hecha en el surco labial inferior, es decir adentro de la cavidad oral o en el pliegue submentoneano.

Esta incisión es corta, de unos tres o cuatro centímetros de longitud. Luego, se separan los tejidos blandos en la región mentoneana hasta llegar al hueso. A continuación el cirujano hará las modificaciones planificadas: introducir una prótesis de silicona o efectuar cortes en esta zona de la mandíbula, para conseguir la modificación estética que se busca.

Después de la Cirugía

Cuando este es el único procedimiento quirúrgico, la persona operada está en condiciones de cambiar el mismo día de la cirugía. Se le indicará una dieta consistente en alimentos líquidos y blandos durante algunos días. En los primeros días, habrá un dolor y un aumento de volumen discreto en la región operada, molestias que son tratadas con los medicamentos indicados por el médico. Puede existir un cierto grado de insensibilidad en la piel del labio inferior y mentón.

Esta anestesia habitualmente desaparece en pocos días o semanas. Se puede volver a las actividades habituales, por lo general antes de una semana, siempre que estas no comprendan grandes esfuerzos físicos o deportes. La plena actividad física es decir deportes y gimnasias, está permitida desde la tercera a cuarta semana después de la cirugía.

La nueva imagen

La mayoría de las personas que se someten a esta cirugía quedan satisfechas. Estos procedimientos producen un cambio estético significativo, tanto por la modificación local como por el mejor equilibrio que se consigue en el resto de la cara, especialmente con la nariz. Por otra parte, no producen un gran impacto visual en las personas cercanas a la persona operada, dado que los resultados son muy naturales.